Abogado especializado en negligencia médica por atetosis en Arizona
Escrito por: Bufete Hastings | Revisado por: Tommy Hastings | Actualizado: 6 de mayo de 2026
La parálisis cerebral atetoide puede provocar en un niño movimientos involuntarios y dificultades duraderas que, a menudo, se remontan a la falta de oxígeno durante el trabajo de parto y el parto. Las familias pueden quedarse tratando de entender si se pasaron por alto señales de advertencia, si se retrasó la atención médica y si la lesión se podría haber evitado. Las respuestas claras a menudo dependen de una revisión cuidadosa de los registros del parto, el monitoreo fetal y las neuroimágenes que muestran patrones de lesión en los ganglios basales. Si su hijo sufrió daños o algo peor debido a negligencia médica relacionada con la atetosis en Arizona, contacte a Hastings Law Firm para una revisión gratuita y confidencial de su caso.

Abogados médicos de Arizona, comprometidos con la defensa de los derechos de los pacientes, especializados en reclamaciones por trastornos del movimiento atetoide
Lo que debe saber sobre las reclamaciones por lesiones relacionadas con el trastorno del movimiento atetoide en Arizona:
- Puede producirse una discapacidad a largo plazo cuando la falta de oxígeno durante el parto daña los ganglios basales y provoca una parálisis cerebral atetósica.
- Si no se detecta o no se trata el sufrimiento fetal durante el parto, pueden producirse secuelas permanentes.
- Las disputas sobre la causalidad pueden girar en torno a si los registros de la frecuencia cardíaca fetal mostraban signos de alerta que se documentaron pero ante los que no se tomó ninguna medida.
- El riesgo de lesiones graves puede aumentar cuando se retrasa el parto de emergencia tras la aparición de signos de falta de oxígeno.
- Pueden surgir dudas sobre si se podría haber evitado la situación cuando los medicamentos para inducir el parto se administran de forma inadecuada y las contracciones reducen el suministro de oxígeno.
- El momento en que aparecen los primeros síntomas puede influir en la evaluación del caso, ya que los signos discinéticos pueden hacerse más evidentes meses después del nacimiento.
- Las opciones de indemnización pueden verse limitadas cuando se aplican plazos legales a las demandas por negligencia médica en Arizona.
- La indemnización puede cubrir las necesidades de cuidados de por vida y también compensar el dolor, el sufrimiento y la pérdida de calidad de vida.
- La prueba puede depender de si las imágenes neurológicas muestran un patrón de lesión compatible con la falta de oxígeno en el momento del nacimiento.
- Si no se inicia rápidamente la terapia de enfriamiento tras una encefalopatía hipóxico-isquémica, se pueden perder oportunidades de tratamiento que podrían cambiar el pronóstico.

Un bufete centrado en la atención sanitaria
Cuando a su hijo le han diagnosticado parálisis cerebral atetoide, las preguntas pueden parecer interminables y las respuestas, inalcanzables. Quizás tenga la sensación de que algo salió mal durante el trabajo de parto o el parto, pero tal vez no sepa cómo confirmar esa sensación. No está solo en esa incertidumbre, y su instinto de indagar más a fondo merece ser tomado en serio.
Un abogado con experiencia en casos de negligencia médica por atetosis en Arizona puede ayudarle a comprender qué sucedió, por qué sucedió y si su familia tiene alguna vía legal para seguir adelante. En Hastings Law Firm, nuestro equipo de abogados, enfermeras consultoras y expertos médicos se dedica exclusivamente a los casos de negligencia médica. Revisamos el expediente médico de su hijo, le explicamos sus opciones y le ayudamos a tomar una decisión informada sobre el futuro de su familia.
Si tiene alguna pregunta sobre el diagnóstico de su hijo, le invitamos a ponerse en contacto con nosotros para una consulta gratuita, evaluación confidencial de casos.
Comprender la parálisis cerebral atetoide y la negligencia médica
La parálisis cerebral atetoide, también conocida como parálisis cerebral discinética, es un trastorno del movimiento que suele estar causado por una lesión en los ganglios basales, un conjunto de estructuras situadas en lo profundo del cerebro que ayudan a regular el movimiento voluntario. Cuando esta zona sufre una lesión por falta de oxígeno durante el parto, el niño puede desarrollar movimientos lentos, involuntarios y contorsionados que son difíciles de controlar. Si esa falta de oxígeno se debió a una negligencia médica, puede constituir motivo para presentar una demanda por negligencia profesional.
El término «atetosis» se refiere específicamente a esos movimientos continuos y fluidos que el niño no puede detener ni controlar. A diferencia de la parálisis cerebral espástica, que afecta principalmente a la corteza motora y provoca rigidez muscular, la parálisis cerebral atetóide afecta al centro de coordinación del movimiento del cerebro.
La causa más común de este tipo de daño cerebral en los recién nacidos es la encefalopatía hipóxico-isquémica, o EHI. La EHI se produce cuando el cerebro del bebé no recibe suficiente oxígeno o sangre durante el parto. El Resumen de los CDC sobre la parálisis cerebral señala que la parálisis cerebral es la discapacidad motora más frecuente en la infancia. Una investigación publicada por PubMed sobre los patrones de lesiones cerebrales en la EHI confirma que el ganglios basales son especialmente vulnerables a la falta de oxígeno en los recién nacidos a término.
Las características principales de la parálisis cerebral atetoide incluyen:
- Movimientos lentos y sinuosos de las manos, los pies, los brazos o las piernas
- Dificultad para mantener una postura estable o sentarse erguido
- Un tono muscular variable que oscila entre estar demasiado flojo y demasiado tenso
- Dificultades en el habla, la deglución y las tareas de motricidad fina
- Movimientos que pueden empeorar con el estrés o el esfuerzo y que suelen disminuir durante el sueño
Para nuestros abogados especializados en negligencia médica por atetosis en Arizona, comprender estos fundamentos médicos es el primer paso para construir un caso. La cuestión central de toda demanda es si las acciones —o la falta de acción— de un profesional de la salud causaron o agravaron la privación de oxígeno que provocó la lesión.
Diferenciación de patrones de movimiento y subtipos
La parálisis cerebral atetoide no es una sola afección. Abarca varios patrones de movimiento distintos. Estos patrones de movimiento ayudan a los médicos a identificar qué parte del cerebro sufrió una lesión durante el parto.
La distonía consiste en contracciones musculares prolongadas que obligan a ciertas partes del cuerpo a adoptar posturas anormales. La corea se manifiesta mediante movimientos rápidos, irregulares y espasmódicos. Cuando ambos patrones se presentan juntos, la afección se denomina parálisis cerebral coreoateoide. Algunos niños también presentan rigidez, es decir, los músculos permanecen tensos y se resisten al movimiento pasivo en todas las direcciones.
Es importante identificar estos subtipos porque el patrón de movimiento específico puede ayudar a los expertos médicos a determinar el origen de la lesión en una zona concreta y el momento en que se produjo el daño cerebral. Este análisis médico ayuda a determinar si la lesión fue consecuencia de un error evitable durante el parto.

Errores obstétricos comunes que provocan atetosis y lesiones en los ganglios basales
La atetosis suele estar relacionada con lesiones perinatales evitables, como la falta de monitorización del sufrimiento fetal, el retraso en el parto de emergencia o el uso inadecuado de medicamentos para inducir el parto, factores que pueden provocar una grave falta de oxígeno en el recién nacido. Los ganglios basales son las estructuras cerebrales que ayudan a coordinar los movimientos suaves.
No todos los casos de parálisis cerebral atetósica se deben a negligencia. Cuando un equipo médico no reconoce ni responde a las señales de alerta durante el parto, las consecuencias pueden ser permanentes. Un abogado especializado en negligencia médica relacionada con la atetosis en Arizona evalúa las decisiones específicas que se tomaron durante el parto de su hijo para determinar si se cumplió con el estándar de atención.
La monitorización de la frecuencia cardíaca fetal consiste en el seguimiento electrónico continuo de la frecuencia cardíaca del bebé durante el parto. Se trata de una de las principales herramientas que se utilizan para detectar situaciones de sufrimiento fetal. Cuando los registros muestran signos de alerta, como desaceleraciones prolongadas o una variabilidad reducida, se espera que el equipo médico actúe con rapidez.
Durante el trabajo de parto y el parto, investigamos estos signos de alerta:
- Patrones de frecuencia cardíaca fetal no tranquilizadores, que son señales en el monitor de que el bebé no está recibiendo suficiente oxígeno, las cuales se registraron pero no se tomó ninguna medida al respecto
- Retraso en la decisión de realizar una cesárea de urgencia cuando se observaban signos de falta de oxígeno
- Uso inadecuado de la oxitocina, un medicamento que se utiliza para inducir o acelerar el parto, lo cual puede provocar que las contracciones se produzcan demasiado rápido y reducir el oxígeno del bebé
- No reconocer o no atender las complicaciones relacionadas con el cordón umbilical como el prolapso o la compresión
- Esfuerzos de reanimación inadecuados, que son las medidas que se toman para ayudar a un bebé a empezar a respirar tras el nacimiento, en caso de que el bebé muestre signos de dificultad respiratoria
- Traumatismo durante un parto vaginal complicado que se podría haber evitado con una intervención oportuna
Cada una de estas situaciones puede provocar una privación prolongada de oxígeno. Nuestro equipo, formado por antiguos abogados defensores y enfermeras con experiencia en el ámbito empresarial, sabe exactamente qué buscar en los expedientes médicos, ya que han abordado estos casos desde ambos lados del sistema legal.

The Hastings Law Firm Diferencia
Los resultados importan, pero lo que realmente nos diferencia es cómo los conseguimos. Cada veredicto, cada acuerdo, y cada victoria en los tribunales de Arizona viene de una promesa guía: Tratar la lucha de cada cliente por la justicia como si fuera la nuestra.
Este equilibrio de capacidad, experiencia y empatía refleja nuestra filosofía fundamental de que la justicia no sólo debe compensar a los perjudicados, sino también hacer más segura la asistencia sanitaria en todo el país.

Cómo identificar los síntomas de la parálisis cerebral discinética y la atetosis
Los síntomas de la parálisis cerebral discinética suelen manifestarse como un tono muscular variable, movimientos involuntarios de retorcimiento y dificultad para mantener la postura. Estos signos suelen hacerse más evidentes entre los 3 y los 9 meses de edad, aunque algunos padres notan diferencias sutiles incluso antes.
En el período neonatal, uno de los primeros signos puede ser hipotonía, un tono muscular anormalmente bajo que hace que el bebé se sienta flácido o sin fuerza. Con el tiempo, esto puede derivar en hipertonía, en la que los músculos se vuelven inusualmente rígidos o tensos. Esta fluctuación entre extremos es una característica distintiva de la parálisis cerebral discinética.
Investigación médica publicada por OUP Academic demuestra que la detección temprana y la derivación a especialistas son esenciales para mejorar los resultados a largo plazo. Nuestros abogados de Arizona especializados en negligencia médica relacionada con la atetosis revisan los historiales médicos iniciales para determinar cuándo aparecieron los primeros síntomas y si el historial del parto respalda una posible relación con la falta de oxígeno.
| Síntoma | Edad típica de aparición |
|---|---|
| Bajo tono muscular (hipotonía) o flacidez | Desde el nacimiento hasta los 3 meses |
| Dificultades para alimentarse o succionar | Desde el nacimiento hasta los 3 meses |
| Incapacidad para mantener la cabeza erguida o controlar los movimientos de la cabeza | De 3 a 6 meses |
| Movimientos involuntarios de retorcimiento o torsión | De 3 a 9 meses |
| Tono muscular variable (que oscila entre flácido y rígido) | De 6 a 12 meses |
| Dificultades del habla (disartria), habla entrecortada o lenta | 12 meses y más |
| Dificultad para sentarse sin apoyo o para mantener la postura | De 6 a 12 meses |
Un detalle que suele ayudar a confirmar el diagnóstico es que los movimientos involuntarios tienden a disminuir o desaparecer durante el sueño. Si su hijo estuvo en la UCIN después del nacimiento, los registros de esa estancia pueden proporcionar indicios tempranos importantes de posibles problemas neurológicos.
Investigación de la causa y demostración de negligencia médica
Para demostrar que hubo negligencia médica, es necesario demostrar que un profesional de la salud incumplió el estándar de atención y que dicho incumplimiento causó directamente la lesión cerebral del bebé. Esto se confirma mediante el análisis por parte de expertos de los registros médicos, las pruebas de neuroimagen y una reconstrucción minuciosa de la cronología del parto.
Nuestra investigación, en nuestra calidad de asesores legales especializados en casos de negligencia médica relacionados con la atetosis, suele seguir un proceso estructurado:
- Recopilación y revisión de historiales médicos: Recopilamos todos los registros del parto, las grabaciones de la frecuencia cardíaca fetal, las notas de enfermería y la documentación de la UCIN. Nuestras enfermeras y defensores de los pacientes analizan estos registros en busca de lagunas o indicios de situaciones de angustia que hayan sido ignoradas.
- Análisis de neuroimagen: Las resonancias magnéticas y las tomografías computarizadas pueden revelar la ubicación específica y el patrón del daño cerebral. Cuando los ganglios basales muestran lesiones compatibles con la falta de oxígeno, esto respalda la relación entre el episodio del parto y la parálisis cerebral atetoide del niño.
- Evaluación del momento adecuado para la terapia de enfriamiento: Investigamos si el equipo inició hipotermia terapéutica, o terapia de enfriamiento. Este tratamiento consiste en reducir cuidadosamente la temperatura corporal del recién nacido para frenar el daño cerebral tras una encefalopatía hipóxico-isquémica (EHI), causada por la falta de oxígeno durante el parto. Librería del NCBI indica que, para que sea más eficaz, este tratamiento debe iniciarse en las primeras seis horas tras el nacimiento.
- Consulta a un perito: Expertos médicos cualificados analizan las pruebas para determinar si se cumplió con el nivel de atención médico exigido. Ayudan a establecer si existe una causa inmediata, que es el término jurídico que designa la relación directa entre un error y una lesión.
Este proceso es el que nos permite sentar las bases de un caso. Cada paso está pensado para responder a la pregunta fundamental: ¿se podría haber evitado la lesión?.

Indemnizaciones a las que tienen derecho las familias de niños con atetosis
Las familias pueden reclamar una indemnización por daños económicos, que cubra los gastos de atención médica y terapia de por vida, así como por daños no económicos, que abran el dolor, el sufrimiento y la pérdida de calidad de vida del niño. Estos fondos ayudan a las familias a sufragar los elevados costos de la atención especializada que un niño con parálisis cerebral atetoide puede necesitar durante décadas.
En Datos de los CDC sobre parálisis cerebral muestra que los costos a lo largo de la vida asociados con la parálisis cerebral pueden superar con creces el millón de dólares. Un abogado especializado en lesiones por atetosis de Arizona trabaja con planificadores de cuidados de por vida para calcular el alcance total de las necesidades futuras de su hijo.
Los daños indemnizables en estos casos pueden incluir:
- Gastos médicos pasados y futuros, incluyendo cirugías, estancias en la UCIN y medicamentos
- Fisioterapia, terapia ocupacional y logopedia continuas
- Tecnología de apoyo, como sillas de ruedas, dispositivos de comunicación y adaptaciones en el hogar
- Educación especial y apoyo vocacional
- El dolor y el sufrimiento que ha padecido el niño
- Angustia mental y emocional
- Pérdida de capacidad futura para obtener ingresos y fondos para cuidados futuros
En Estatutos revisados de Arizona § 12-542, el plazo de prescripción para las demandas por daños personales es de dos años, aunque pueden aplicarse normas especiales en el caso de los menores. Actuar cuanto antes le da a su equipo legal más tiempo para preservar las pruebas y preparar el caso más sólido posible para daños económicos.
¿Por qué elegir Hastings Law Firm para su caso de lesiones durante el parto en Arizona?
Hastings Law Firm aporta a cada caso una combinación única de experiencia en litigios con certificación de la junta y conocimientos médicos internos caso de lesiones durante el parto. Las familias de Phoenix y de todo Arizona pueden confiar en un equipo creado específicamente para hacer frente a los poderosos sistemas hospitalarios y las compañías de seguros.
El fundador Tommy Hastings es Certificado por la Junta en Derecho Procesal de Daños Personales por la Junta de Especialización Legal de Texas, una distinción que ostentan menos del 2% de los abogados de Texas. Su historial incluye un acuerdo de $19,5 millones de dólares para un adolescente con una lesión neurológica y un acuerdo de $7 millones de dólares por una lesión durante el parto en Houston. Como su abogado especializado en negligencia médica por atetosis en Arizona, nuestro bufete prepara cada caso para que esté listo para ir a juicio, lo que nos da una postura firme en la negociación que los equipos de defensa toman en serio.
Nuestro equipo está formado por antiguos abogados defensores que conocen a la perfección cómo estructuran sus argumentos los hospitales y las aseguradoras, así como por enfermeras que trabajan con nosotros y que saben interpretar los expedientes clínicos con precisión. Trabajamos a comisión, lo que significa que no tendrás que pagar honorarios ni gastos de abogados a menos que consigamos una indemnización para tu familia.
Póngase en contacto con los abogados de lesiones de nacimiento de Arizona en Hastings Law Firm hoy para obtener ayuda
El diagnóstico de su hijo puede suscitar preguntas difíciles sobre lo que ocurrió durante el trabajo de parto y el parto. Esas preguntas merecen una respuesta sincera. Existen plazos legales para presentar una demanda, por lo que actuar con rapidez ayuda a su equipo a preservar pruebas importantes.
Si cree que la parálisis cerebral atetósica de su hijo pudo haber sido causada por un error médico evitable, le animamos a que se ponga en contacto con nosotros. Como bufete especializado en negligencia médica relacionada con la atetosis en Arizona, Hastings Law Firm ofrece un evaluación confidencial de casos con un defensor de pacientes que pueda analizar su situación y ayudarle a comprender sus opciones.
No tiene por qué afrontar esto solo. Póngase en contacto con nosotros hoy mismo para concertar una evaluación gratuita de su caso. No le cobraremos nada a menos que ganemos.
Preguntas frecuentes sobre la negligencia médica relacionada con la atetosis en Arizona

Términos clave sobre negligencia médica en casos de atetosis:
- Atetosis
- Tipo de trastorno del movimiento involuntario que se caracteriza por movimientos lentos, continuos y retorcidos de las manos, los pies, los brazos o las piernas. En el contexto de los casos de lesiones durante el parto, la atetosis suele ser consecuencia de un daño en la región de los ganglios basales del cerebro causado por la falta de oxígeno durante el trabajo de parto y el parto. Estos movimientos incontrolados dificultan que los niños afectados mantengan posturas estables o realicen tareas que requieran coordinación.
- Ganglios basales
- Un conjunto de estructuras situadas en lo más profundo del cerebro que controlan el movimiento voluntario, el tono muscular y la coordinación. Cuando los ganglios basales sufren daños durante el parto —a menudo debido a la falta de oxígeno—, puede producirse una parálisis cerebral atetoide o discinética, lo que provoca movimientos involuntarios y dificultad para controlar los músculos. Esto difiere del daño en la parte externa del cerebro (corteza), que suele causar parálisis cerebral espástica.
- Distonía
- Trastorno del movimiento que se caracteriza por contracciones musculares sostenidas o repetitivas que provocan movimientos de torsión y posturas anormales. En los niños con parálisis cerebral discinética, la distonía se manifiesta como movimientos rígidos y tensos que pueden afectar al tronco, las extremidades o la cara. Determinar si un niño padece distonía o si presenta otros patrones de movimiento, como la atetosis o la corea, ayuda a los médicos a diagnosticar el subtipo específico de parálisis cerebral y su causa subyacente.
- Coreas
- Un tipo de movimiento involuntario caracterizado por movimientos rápidos, espasmódicos e irregulares que parecen aleatorios e impredecibles. En el contexto de la parálisis cerebral discinética, la corea es uno de los varios patrones de movimiento que pueden presentarse junto con la atetosis. Distinguir la corea de otros trastornos del movimiento ayuda a los expertos médicos a determinar el alcance y la ubicación de la lesión cerebral, lo cual constituye una prueba importante en un caso de negligencia médica por lesiones durante el parto.
- Monitorización de la frecuencia cardíaca fetal
- Procedimiento médico que se utiliza durante el parto para controlar la frecuencia cardíaca del bebé y detectar signos de sufrimiento, como la falta de oxígeno. El monitor genera gráficos que muestran patrones que indican si el bebé está tolerando bien el parto. En los casos de negligencia médica, no interpretar o responder adecuadamente a los patrones anormales de la frecuencia cardíaca fetal —como las desaceleraciones o la falta de variabilidad— puede constituir una prueba de negligencia si la demora provoca una lesión cerebral.
- Pitocina (oxitocina)
- Una forma sintética de la hormona oxitocina, que se administra por vía intravenosa para inducir o acelerar el parto al provocar contracciones uterinas. Cuando se utiliza de forma incorrecta o sin la supervisión adecuada, la pitocina puede provocar contracciones excesivamente fuertes o frecuentes (hiperestimulación), lo que puede reducir el flujo de oxígeno al bebé y provocar lesiones cerebrales. El mal manejo de la pitocina es una alegación común en las demandas por negligencia médica relacionadas con lesiones durante el parto.
- Hipertonia
- Una afección caracterizada por un aumento anormal de la tensión o rigidez muscular, que dificulta que la persona mueva las extremidades o mantenga posturas flexibles. En los bebés con parálisis cerebral atetoide, la hipertonía puede aparecer tras un período inicial de flacidez, lo que indica un daño en los centros cerebrales que controlan el movimiento. Es importante detectar la hipertonía a tiempo para diagnosticar la parálisis cerebral y relacionarla con una lesión durante el parto.
- Hipotonía
- Una afección caracterizada por un tono muscular anormalmente bajo, a menudo descrita como “flacidez”, en la que el bebé presenta una resistencia reducida al movimiento y dificultad para mantener la cabeza erguida o mantener la postura. La hipotonía en los recién nacidos puede ser un signo de alerta temprano de una lesión cerebral, incluyendo daños que más tarde se manifiestan como parálisis cerebral atetoide. En los casos de negligencia médica, documentar la hipotonía poco después del nacimiento ayuda a determinar el momento en que se produjo la lesión.
- Encefalopatía hipóxica isquémica (HIE)
- Un tipo de lesión cerebral causada por la falta de oxígeno (hipoxia) y la reducción del flujo sanguíneo (isquemia) en el cerebro de un bebé en el momento del nacimiento. La HIE puede dañar los ganglios basales y provocar una parálisis cerebral atetoide si no se diagnostica y trata a tiempo. En los casos de negligencia médica, demostrar que la HIE se produjo debido a errores evitables durante el trabajo de parto y el parto —como una respuesta tardía ante el sufrimiento fetal— es fundamental para establecer la responsabilidad.
- Hipotermia terapéutica (terapia de enfriamiento)
- Tratamiento médico que consiste en reducir de forma controlada la temperatura corporal de un recién nacido durante un periodo de tiempo (normalmente 72 horas) tras una lesión cerebral provocada por la falta de oxígeno. La terapia de enfriamiento puede reducir la gravedad del daño causado por la encefalopatía hipóxico-isquémica si se inicia dentro de las seis horas posteriores al nacimiento (lo que a menudo se denomina la “hora de oro”). En casos de negligencia médica, no iniciar la terapia de enfriamiento a tiempo —o no reconocer la necesidad de hacerlo— puede ser evidencia de una atención deficiente que empeoró el pronóstico del niño.
- Acerca de la parálisis cerebral | CDC
- Patrones de lesión cerebral en la encefalopatía hipóxico-isquémica de los recién nacidos a término | PubMed
- Una nueva guía clínica para el diagnóstico de la parálisis cerebral entre los pediatras de atención primaria | OUP Academic
- Hipotermia Terapéutica Neonatal | Librería del NCBI
- Datos y estadísticas de la parálisis cerebral | CDC
- 12 542 Lesiones a las personas lesiones con resultado de muerte lesiones a la propiedad conversión de la propiedad entrada forzosa y retención forzosa limitación de dos años Legislatura de Arizona
- 12 2604 Cualificaciones de los peritos en acciones por negligencia médica | Legislatura de Arizona

Este contenido ha sido investigado y escrito por el equipo editorial del bufete de abogados Hastings, que incluye abogados, profesionales médicos e investigadores experimentados. Nuestra redacción se basa en el conocimiento interno y la experiencia práctica, y cotejamos los detalles críticos con las fuentes autorizadas citadas a lo largo del texto. Cada artículo se somete a una comprobación de los hechos y a una revisión jurídica. Dado que la información jurídica y médica puede cambiar, si detecta un error, por favor Contacto. Obtenga más información sobre nuestras normas de contenido y el proceso de revisión en nuestro política editorial página.

Tommy Hastings, fundador de Hastings Law Firm, es un abogado litigante especializado en lesiones personales, certificado por la junta profesional, que se dedica exclusivamente a casos de lesiones relacionadas con la atención médica. Desde 2001, ha representado a pacientes lesionados y a sus familias en litigios contra los principales sistemas hospitalarios, empresas farmacéuticas y proveedores de servicios de salud negligentes en todo el país. Ha manejado numerosos casos de gran repercusión que han atraído la atención de los medios de comunicación nacionales y han dado lugar a indemnizaciones multimillonarias. Aprovecha esa experiencia en sus escritos, ayudando a los lectores a comprender cómo funcionan estos casos y qué opciones pueden tener a su disposición.
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