$3.650.000: Falta de diagnóstico de una infección cerebral

Tommy Hastings se encargó de este caso de negligencia médica. La demandante acudió al hospital con una infección cerebral conocida como empiema subdural. A pesar de su estado, los médicos decidieron intentar tratarla únicamente con antibióticos, siguiendo la recomendación de un neurocirujano. La literatura médica de los últimos cincuenta años recomienda unánimemente el drenaje quirúrgico de la infección en este tipo de situaciones. La infección acabó empeorando y la demandante sufrió un accidente cerebrovascular que alteró su vida como resultado de las malas decisiones del equipo médico. Se interpuso una demanda contra todo el equipo médico y el hospital donde se llevó a cabo el tratamiento. El caso se resolvió antes del juicio por una suma que permitió a la demandante cubrir sus necesidades de salud y personales a largo plazo de por vida.